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Villa Constitución
AVLPI-RI transita sus 65 años con servicios, obras y puertas abiertas a la comunidad
La entidad sostiene su tarea con el aporte de socios, empresas, profesionales y colaboradoras. Norma Cané y Alicia Virgili repasaron el presente institucional, las necesidades edilicias y los proyectos que buscan ampliar la atención.

La Asociación Villense para la Lucha contra la Parálisis Infantil y de Rehabilitación Integral (AVLPI-RI) atraviesa una etapa de crecimiento y continuidad, a 65 años de su fundación, ocurrida el 13 de junio de 1961. La institución, nacida en Villa Constitución por iniciativa de un grupo de mujeres, mantiene vigente una labor que combina atención profesional, sostenimiento comunitario y búsqueda permanente de mejoras para responder a nuevas demandas.
Norma Cané recordó que el origen de AVLPI-RI tuvo una impronta plenamente local y se gestó en una reunión doméstica, cuando siete mujeres comenzaron a darle forma a un espacio de acompañamiento. “Es ciento por ciento villense, se armó allá a lo lejos, en una mesa redonda, en la casa de Estela Fajardo, la esposa de Raúl. En ese momento eran siete mujeres que empezaron”, relató al describir los primeros pasos de la entidad.
El funcionamiento cotidiano exige presencia, organización y tiempo. La comisión participa en actos, prepara actividades de recaudación y coordina servicios internos, con una dinámica que muchas veces no se advierte desde afuera. Cané valoró esa dedicación sostenida y explicó: “El trabajo es lindo porque en realidad uno hace las cosas con cariño, con amor, y eso hace que no te des cuenta de todo lo que hacés”. En la misma línea, remarcó que la permanencia de las colaboradoras expresa el vínculo afectivo con la institución: “Si uno lo hace es porque realmente tiene amor por la institución, si no, no lo haría”.
Alicia Virgili también reflejó ese compromiso de largo plazo al hablar de su continuidad dentro de la asociación. “Hasta que pueda andar voy a estar. Después, cuando el cuerpo no aguante, quedará para las más jóvenes”, expresó. En la actualidad, AVLPI-RI cuenta con más de 400 socios y mantiene una cuota accesible, de 2.500 pesos, pensada para conservar el acompañamiento sin generar una carga económica elevada.
La institución brinda tratamientos kinesiológicos, ofrece pilates abierto, psicología, psicopedagogía, gimnasia para adultos y talleres holísticos. Ese abanico de propuestas convive con una necesidad puntual: sumar fonoaudiólogas, una especialidad con alta demanda en escuelas y poca disponibilidad horaria. “Están muy ocupadas porque las escuelas mandan mucho a fonoaudiología, entonces no tienen disponibilidad como para venir a la institución”, explicó Cané al referirse a una de las búsquedas que hoy mantiene abierta la entidad.
Otro eje del presente institucional está vinculado con el aprovechamiento de los espacios. La sede cuenta con consultorios y un salón de usos múltiples que puede destinarse a charlas, encuentros, clases o actividades profesionales. La comisión busca que esos ámbitos tengan movimiento y puedan ser utilizados por médicos, especialistas o talleristas. “Alquilamos a un precio mínimo porque la cuestión es que haya movimiento”, sostuvo Cané, al destacar que el edificio está ubicado en pleno centro y dispone de equipamiento para distintas propuestas.
Las mejoras edilicias y de equipamiento también forman parte de la agenda. Este año incorporaron calefactores y un aire acondicionado de gran capacidad para el gimnasio, mientras proyectan sumar otro equipo para un segundo espacio. Además, buscan avanzar con el pintado impermeabilizante del techo, deteriorado por el paso del tiempo, y continuar recuperando elementos ortopédicos, muchas veces devueltos con roturas. Cané destacó que un proyecto provincial permitió adquirir camas, sillas y un aparato de respaldo, además de concretar el tapial en el sector posterior del edificio.
El acompañamiento de empresas, talleres, socios y vecinos sigue siendo clave para sostener la tarea. Acindar aparece entre los aportes recordados por la comisión, ya que colaboró con recursos que permitieron comprar equipamiento costoso. En ese marco, AVLPI-RI mantiene un mensaje abierto a la ciudad: recibir profesionales, sumar propuestas, conservar servicios y seguir creciendo sin perder su rasgo fundacional. Además de fonoaudiólogas, la entidad busca incorporar una maestra para personas con discapacidad visual.
Cané y Virgili finalizaron agradeciendo a la comunidad y remarcando que las puertas continúan abiertas para quienes quieran trabajar, enseñar o colaborar desde nuevas iniciativas.